EOEP

Cieza


Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica de Cieza (Murcia)

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REVISIÓN DEL PROYECTO CURRICULAR DE ETAPA

"ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD"

   

Esquema  

1.     Breve conceptualización sobre la diversidad del alumnado.  

2.     Actitud de todos los profesionales de la educación ante la diversidad.  

3.     Proceso a seguir en la detección, identificación y atención de los alumnos/as con necesidades educativas especiales:  

        3.1. De los alumnos con déficit.
 
3.2. De los alumnos con desventaja social, cultural, familiar o educativa.  

4.     Criterios organizativos de los apoyos extraordinarios e intraciclo:  

       4.1. Papel de cada profesional.
4.2. Decisiones a tomar en el marco de la C.C.P.
4.3. Organización intraciclo.  

5.     Prevención de las dificultades de aprendizaje y organización de los refuerzos de tipo ordinario.

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1.        BREVE CONCEPTUALIZACIÓN SOBRE LA DIVERSIDAD DEL ALUMNADO  

Todas las personas somos diferentes, en unas dominan cierto tipo de habilidades o rasgos de personalidad y en otras, otro tipo. Los niños en crecimiento no son una excepción, su proceso de desarrollo sigue una serie de pautas que tienden a ser más o menos homogéneas, pero en las que pueden presentarse múltiples diferencias interindividuales.  

Estas diferencias pueden deberse a muchísimos factores, entre otros: el ritmo de desarrollo, la capacidad para atender, memorizar, comprender un texto, razonar en diferentes tipos de tareas o situaciones, en la motivación para aprender determinado tipo de contenido, en el desarrollo social, moral, afectivo, motor, del lenguaje... Estas son innumerables, como innumerables son otros factores indirectos que ciertamente afectan al desarrollo de los niños en edad escolar (familia, profesorado, grupo social...).  

En el aula, pues, nos encontraremos con unas 25 personas, cada una con una historia escolar, unas inquietudes, habilidades, etc diferentes... a las que hay que dar respuesta... Para esa labor, no obstante, contamos con diversas ayudas, que tratarán de guiarnos en nuestra práctica educativa (bibliografía, experiencia, cursos, asesoramiento externo o de nuestros propios compañeros del centro...). Esta es, humildemente, la razón de este material. Espero que sirva para el fin propuesto.  

En otros términos, la diversidad del alumnado tiene varios niveles:  

-        Por un lado, las diferencias que provienen de las diferentes formas de aprender, de las diferencias interindividuales que entre todos hay. Para atender a esta diversidad, tarea poco sencilla, contamos con los siguientes aspectos, entre otros:  

·       Plan de acción tutorial.

·       Uso de métodos de enseñanza diversos, ajustados a diferentes situaciones de aprendizaje.

·       Diseño de distintas clases de actividades y materiales curriculares, así como de procedimientos de evaluación.  

-        Por otro, las diferencias que separan al niño en cuestión del rendimiento más o menos medio y que requiere para su adecuada respuesta educativa la provisión de recursos más o menos extraordinarios, sea cual sea la causa de estas diferencias. Nosotros, en este material, nos detendremos en este tipo de alumnado.

 

2.     ACTITUD DE LOS PROFESIONALES DE LA EDUCACIÓN ANTE ESTA DIVERSIDAD  

Ante la revisión del PCE, no podemos olvidar reflexionar sobre este punto tan importante, capaz de hacer diseñar un apartado de Atención a la diversidad muy distinto, según el marco teórico de referencia de partida, por muy inconsciente que sea éste.  

Debido a ello, tenemos que prestar mucha atención a nuestras ideas sobre  cómo responder a la diversidad, ya que es nuestra responsabilidad el ajustar el proceso de enseñanza-aprendizaje al tipo de alumnado que tenemos. A veces es fácil caer en la desesperanza ante factores como los problemas de conducta, la falta de colaboración de las familias, la falta de recursos o la aparente indefensión que tenemos los profesionales de la educación ante la realidad educativa, más compleja cada día. Aunque estos factores son un hecho, debemos tratar de serenarnos y tratar de reflexionar sobre cómo afrontar nuestra práctica educativa a pesar de ellos.  

Por otro lado, señalar que la atención a la diversidad es responsabilidad de TODOS los profesores/as, y no sólo de los profesores de apoyo o los orientadores, ni siquiera es responsabilidad única del tutur/a, sino que esta labor recae en cada uno de los profesores que atienden a un grupo clase. No olvidemos que actualmente la educación no sólo es enseñanza de determinados contenidos, sino que también pretende ser impulsora del desarrollo global (motor, cognitivo, social, afectivo, lingüístico y moral) del alumnado. A veces, para emprender esta difícil misión, basta con que partamos de la siguiente premisa: no es más importante enseñar a leer, escribir, calcular, los ríos... que enseñar a convivir y a ser persona. Más bien al contrario, después de los años, los alumnos habrán sido más influidos por lo segundo que por lo primero.  

Para que esta labor pueda desempeñarse con éxito es importantísimo el trabajo en equipo, las reuniones entre los diferentes equipos de ciclo con los profesores de apoyo, jefatura de estudios, el Equipo de Orientación... Para lo cual, es imprescindible organizar los tiempos de forma muy cuidadosa, para que todos los implicados puedan acceder a esa coordinación necesaria.
 

3.     PROCESO DE DETECCIÓN, IDENTIFICACIÓN Y ATENCIÓN DE LOS ALUMNOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES  

3.1. De los alumnos con algún tipo de déficit  

El proceso seguirá los siguientes pasos. El orden de exposición no supone un orden estricto de procedimiento, ya que éste será flexible para optimizar el tiempo de que disponemos y los recursos con los que contamos.  

1º Los tutores/as en su práctica diaria observan la evolución de su alumnado. Cuando sospechan que algún niño tiene dificultades en algún elemento del desarrollo (motor, cognitivo, lingüístico, social o afectivo) o en algún área curricular, lo comenta con el representante del EOEP. Según la importancia del problema, se da asesoramiento al profesorado sobre qué medidas ordinarias adoptar. Si estas medidas en un tiempo razonable se observa que no son eficaces, se estima la conveniencia de realizar una evaluación psicopedagógica.  

2º En este caso, el tutor/a y el resto del profesorado cumplimentan un protocolo de observación de varios aspectos del desarrollo y aprendizaje del alumno en cuestión. Este protocolo incluye, al menos, información sobre los siguientes aspectos:  

-        Breve historia escolar del alumno (cuándo se escolarizó, proceso de adaptación, dificultades que ha tenido y evolución, tipo de apoyo que recibe, etc.).

-        Nivel de competencia curricular en cada área, o, al menos, de aquéllas en las que presenta dificultad.

-        Estilo de aprendizaje: si es impulsivo, si mantiene la atención en la tarea, si está motivado, qué le interesa más y qué le interesa menos, cómo se enfrenta al aprendizaje, etc.

-        Posibles causas de las dificultades, según la observación del tutor: ansiedad, falta de interés, problemas en habilidades básicas de la inteligencia, etc.

-        Nivel de colaboración de la familia. Información útil en este sentido.

-        Otros datos que el tutor/a estime convenientes para efectuar la evaluación psicopedagógica y establecer las necesidades educativas especiales del alumno/a.  

3º El tutor da el protocolo cumplimentado al representante del EOEP y éste comienza la evaluación psicopedagógica del niño sirviéndose de los datos aportados por aquél. Esta evaluación tiene el objetivo principal de establecer las causas de las dificultades del alumno para tratar de compensarlas, minimizarlas o eliminarlas, en la medida de nuestras posibilidades. En esta evaluación pueden intervenir varios profesionales del EOEP, según sean las circunstancias (Profesor de Audición y Lenguaje, Trabajadora Social, Orientadora...). A veces también será necesario completar la evaluación con alguna entrevista con la familia.  

4º Cuando la evaluación se termina, el EOEP hace un informe psicopedagógico que recoge: a) los datos aportados por el profesorado, que pueden servir de ayuda a otros profesores que en el futuro atiendan al niño; b) los resultados de la evaluación; c) las necesidades educativas especiales que tiene el niño; d) las orientaciones que el EOEP estima convenientes para la adecuada respuesta educativa del niño en función de sus necesidades específicas.  

5º Este informe se comenta con el tutor, con los profesores de apoyo, si están implicados (no siempre que se hace una evaluación psicopedagógica será necesaria la provisión de apoyos extraordinarios), y si es necesario, con otros profesionales que intervienen con el niño. Por otro lado, los resultados de la evaluación también se transmiten a la familia para que ésta nos apoye en el diseño de la respuesta educativa ajustada a su hijo/a. Esta transmisión de datos a la familia no siempre tiene que hacerla el EOEP, esto dependerá de que la información que haya que darles sea más o menos técnica. El tutor, en su hora de atención a padres, puede hacer esta labor. Esta decisión se tomará en una reunión que se realizará para establecer todos los pasos a dar en la respuesta educativa del niño motivo de la evaluación.  

6º De dicha reunión se desprenderán una serie de decisiones muy importantes: tipo de apoyo que recibirá el niño y su organización concreta, materiales que usará para compensar sus dificultades, papel de cada profesional, papel de la familia, estrategias concretas a seguir, periodicidad de las reuniones de seguimiento, si cabe, tipo de adaptaciones curriculares o de acceso que serán necesarias...  

7º Una vez tomadas las decisiones, Jefatura de estudios tiene la responsabilidad de comprobar que cada profesional cumple con el papel asignado, de recordar las reuniones que hay que realizar, de organizar los espacios, tiempos... de tal manera que la atención educativa a todos los niños sea posible... Esto siempre con la ayuda de los profesores de apoyo, los tutores y el EOEP.  

8º Insistir en que las reuniones son importantísimas para que todos los profesionales vayamos hacia el mismo objetivo, para optimizar esfuerzos y para conseguir lo más importante: que entre todos facilitemos el desarrollo del niño en cuestión.

 

3.2. De los alumnos con desventaja social, cultural, familiar o educativa  

            La detección, identificación y respuesta educativa a este tipo de alumnado no esta aún totalmente legislada en nuestra comunidad. Existen, no obstante, dos normativas que son de obligado cumplimiento en el ámbito de influencia del MEC y que a nosotros nos pueden servir de guía mientras no contemos con regulación propia:  

a)     Real Decreto 299/1996 de ordenación de las acciones dirigidas a la compensación de desigualdades en educación (BOE del 12/3/96).

b)     Orden de 22 de julio de 1999 por la que se regulan las actuaciones de compensación educativa en centros docentes sostenidos con fondos públicos.  

En esta normativa se define al alumnado objeto de este apartado, de la siguiente forma: “alumnado con necesidades de compensación educativa que, por su pertenencia a minorías étnicas o culturales en situación de desventaja socioeducativa, o a otros colectivos socialmente desfavorecidos, presente desfase escolar significativo, con dos o más cursos de diferencia entre su nivel de competencia curricular y el nivel en que efectivamente está escolarizado, así como dificultades de inserción educativa y necesidades de apoyo derivadas de la incorporación tardía al sistema educativo, de escolarización irregular, y en el caso de alumnado inmigrante y refugiado, del desconocimiento de la lengua vehicular del proceso de enseñanza”.  

Concretamente en la segunda normativa, en el Capítulo II, artículo decimotercero,  se establece la determinación de las necesidades del alumnado, que resumidamente dice:

 Se realizará una evaluación inicial individualizada, que se reflejará en un informe en el que se hará constar el nivel de competencia curricular, los datos relativos al proceso de escolarización y al contexto sociofamiliar, y cualquier otro aspecto relevante para tomar las decisiones correspondientes. Esta evaluación será realizada por el profesor tutor, con la colaboración del profesorado de Compensatoria y el EOEP. Una vez realizada esta evaluación inicial, se determinarán las medidas de refuerzo y de adaptación curricular que sean necesarias conforme a la normativa vigente a nivel general, y se establecerán las oportunas medidas de apoyo.

 En el artículo decimocuarto se establecen algunas pautas para la organización del apoyo de este alumnado (en el apartado 4 de este material profundizaremos en ello).

  4.     CRITERIOS ORGANIZATIVOS DE LOS APOYOS EXTRAORDINARIOS Y DE LOS EQUIPOS INTRACICLO  

4.1. Papel de cada profesional  

Las funciones específicas de cada profesor que interviene en dar la respuesta educativa al alumnado en sus distintas fases están establecidas en diferentes Ordenes Ministeriales o Reales Decretos. Es útil ante la tarea de revisar el apartado de Atención a la Diversidad, recordar estas funciones, ya que en la práctica diaria, es fácil centrarse en unas u otras funciones en detrimento de otras. Las referencias legislativas relacionadas con este apartado son:  

-        Real Decreto que establece el Reglamento Orgánico de los centros de Infantil y Primaria.

-        Orden que regula los Programas de Educación Compensatoria.

-        Orden que regula la educación de los niños con necesidades educativas especiales.

-        Orden que regula las funciones de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica.

-        Resolución que regula las funciones de los componentes de los Departamentos de Orientación (donde se incluyen las funciones de los profesores de Pedagogía Terapéutica).  

4.2. Decisiones a tomar en el marco de la Comisión de Coordinación Pedagógica  

Según el Reglamento Orgánico y la Orden que regula la organización y funcionamiento  de los centros de Infantil y Primaria, en el marco de la C.C.P. se deben decidir todos los aspectos relacionados con la revisión de los P.C.E., así como todos los aspectos de tipo psicopedagògico.  

Para que estas reuniones sean operativas es imprescindible que esté presente el orientador del EOEP, y, en su caso, el Logopeda o el Trabajador Social, así como del profesorado de apoyo al alumnado con necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad o a situaciones sociofamiliares en desventaja.  

No es suficiente con revisar los criterios organizativos de apoyo una vez durante el curso. Más bien, cada mes, en cada sesión de C.C.P. es conveniente evaluar si estos criterios son los más adecuados para responder a las necesidades educativas del alumnado (de todos los alumnos, y en particular, de los acnees) y resolver cualquier problema que pueda surgir.  

También deberían ser el marco en el que concretar estrategias metodológicas que mejor previenen las dificultades de aprendizaje o los problemas de desarrollo motor, lingüístico, cognitivo, social o afectivo.  

Algunos criterios para la organización de los apoyos que se deben poner de manifiesto y ser objeto de reflexión en la C.C.P. son los siguientes:  

1.     El tamaño de los grupos atendidos por el profesor de apoyo no debería exceder, salvo casos excepcionales, de tres o cuatro alumnos.

2.     El nivel de competencia curricular del grupo de alumnos que atiende simultáneamente debe ser lo más similar y homogéneo posible.

3.     Siempre que sea posible, es preferible el apoyo dentro del aula del tutor. Es muy importante debido a que no hay que olvidar que el hecho de separar al alumno de su grupo puede estigmatizarle para siempre. Además de que enseñamos al alumnado indirectamente a segregar a los alumnos con dificultades y a autosegregarse a éstos.

4.     Realizar el apoyo dentro del aula coincidiendo con momentos de trabajo individual o en pequeño grupo. Nunca cuando se presente el tema al grupo clase, cuando se den explicaciones o consignas grupales, etc.

5.     Realizar el apoyo fuera cuando el alumno con necesidades educativas especiales no va a beneficiarse de los contenidos impartidos dentro del aula en la materia correspondiente.

6.     Cuando un alumno recibe apoyo de diferentes profesores (P.T., Compensatoria, A.L., otros tutores…) es vital coordinar, de la manera más operativa posible, estos apoyos entre sí y con la labor del tutor. Es de gran utilidad aprovechar su DIAC como documento guía de todas las actuaciones educativas. También es importante programar, periódicamente, reuniones de seguimiento con el profesorado implicado en el caso.

Con la realización de los apoyos dentro del aula, al menos de forma parcial, se simplifica mucho esta tarea de coordinación. También se puede utilizar la “Ficha de seguimiento trimestral para anees”, propuesta por este EOEP.

7.     Con frecuencia tiene más importancia la adquisición de procedimientos, estrategias de aprendizaje, actitudes, normas, etc., que otros contenidos referidos en exclusiva a hechos o conceptos.

8.     En la labor de apoyo, se debe primar más la calidad de los aprendizajes y de los trabajos que la cantidad de los mismos. No se debe abusar de las “fichas”, al menos no favorecer su utilización rutinaria, teniendo muy en cuenta que hay otras actividades tan educativas o más que ellas. Lo más importante es que el niño haga pocas actividades, pero que se observe que éstas le sirven para avanzar poco a poco. Tenemos que tener espíritu crítico y estar siempre atentos a si éstas están  sirviendo para ayudar verdaderamente al alumno, o son simplemente más cómodas.

9.     En los alumnos que precisen A.C.I., es decir, aquellos que presenten un desfase curricular de al menos un ciclo, esta ACI se podrá materializar en un libro de actividades adaptado. Este libro será realizado progresivamente por el alumno, con todos los profesores que trabajen con él.

10.  En las sesiones de apoyo, se utilizarán estrategias metodológicas activas, variadas y acordes con las actividades que se vayan desarrollando, con materiales diversos (la motivación es un aspecto a cuidar mucho), con una buena dosificación de las ayudas didácticas en el momento oportuno, con el uso cotidiano de reforzadores, etc. Todo ello bajo una concepción del profesor como mediador entre el alumno con dificultades de aprendizaje y los diferentes contenidos.

11.  Tengamos en cuenta que el tutor, utilizando la metodología de aula, en muchas ocasiones no logró resolver las dificultades de aprendizaje de estos alumnos. Por tanto, es erróneo pensar que, fuera del aula, con un reducido número de alumnos, utilizando las mismas estrategias o actividades, la misma metodología o materiales, se obrarán milagros.

12.  El resto del profesorado que realiza labores de apoyo a alumnos con dificultades de aprendizaje y desfases curriculares inferiores a un ciclo, tiene también una importantísima labor a realizar para evitar la evolución de estos retrasos en situaciones más graves, incluso a necesidades educativas especiales. Estos profesores pueden y deben contar con el asesoramiento del profesor de apoyo a las n.e.e. a la hora de planificar el apoyo concreto con estos alumnos (actividades, metodología, procedimientos e instrumentos de evaluación).  

4.3. Organización intraciclo  

Este es un aspecto poco aclarado en la Legislación vigente.  

Esta organización se refiere a los apoyos que el profesorado que se queda libre da a los niños con dificultades de un ciclo concreto. Los criterios para organizarlos están determinados por el horario de cada profesor. Lo que sí es objeto de clarificar en la CCP o en las reuniones de ciclo,  es:  

-        Toma de decisiones sobre qué niños van a recibir el apoyo. (Habrá que estudiar si es mejor que este apoyo sea sólo por parte del tutor, o también de los profesores especialistas, o también de otros tutores en su horario libre).

-        Decidir si este apoyo será dentro del aula ( sobre todo si se trata de un alumno con dificultades de aprendizaje no asociadas a discapacidad y cuando se prevea que el salir del aula va a perjudicar su integración o su desarrollo socioafectivo) o fuera. Recordar que el hecho de que entre un profesor a apoyar a determinados alumnos se puede hacer de tal forma que sean dos los adultos mediadores del aprendizaje del alumnado y no convertirlo en el profesor de los torpes. Hay que tener mucho cuidado con esto para no perjudicar a los niños, creyendo que se les está ayudando. También hay que tener en cuenta que hay metodologías en las que todos los niños, independientemente de si son o no acness, hacen las mismas actividades, sólo que hay tareas distintas según cada perfil. En esta forma de trabajar se integra a todo el alumnado y se aprovechan favorablemente las interacciones alumno-alumno y profesor-alumno.

-        Decisiones sobre los materiales para el refuerzo educativo, sobre las actividades y estrategias de enseñanza más adecuadas para cada niño, como hemos dicho, sirviéndonos de su DIAC u hoja de siguimiento.
 

5.     PREVENCIÓN DE LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE Y ORGANIZACIÓN DE LOS REFUERZOS DE TIPO ORDINARIO  

5.1. Prevención de  las dificultades de aprendizaje  

Hay muchísimas actuaciones que sirven a la vez para tratar las dificultades una vez que han surgido y para prevenirlas. Por lo tanto, lo ideal es que se pusieran en práctica antes de que las dificultades aparezcan.  

Algunas actuaciones generales que servirían para conseguir esto, serían, entre otras:  

1. Dar prioridad al componente motivacional.

2. Realizar actividades relacionadas con el desarrollo social, afectivo y moral.

3.Incluir las áreas transversales en todas las áreas.

4. Organizar el aula o los grupos teniendo en cuenta los siguientes aspectos:  

-        Las ventajas del aprendizaje de tutoría entre iguales.

-        Grupos de trabajo cooperativos.

-        Talleres globalizadores.

5. Tener siempre como referencia los principios psicopedagógicos del currículo (partir del nivel evolutivo del alumnado, priorizar la actividad mental del alumno, etc.).

6.Implantar programas de Enseñar a pensar y de aprender a aprender desde la etapa de Educación Infantil.

6.     Usar la estrategia del andamiaje para enseñar al alumno según la necesidad de apoyo que necesita cada uno.

7.     Dar mucha importancia al trabajo con padres. Crear una Escuela de padres en colaboración con el EOEP y otros servicios de la zona.

8.     Cuidar mucho la evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje para cambiar en cada momento lo que observamos que no funciona.

9.     Tener un espíritu crítico y reflexionar sobre qué actuaciones externas y de nosotros mismos pueden mejorarse con o sin ayuda de otros servicios.

10.  Introducir en tutoría o en el área de Educación Física el entrenamiento en relajación, ya que previene la aparición del factor ansiedad, tan relacionado muchas veces con las dificultades de aprendizaje por falta de concentración.

11.  Enseñar al alumno a autocontrolar su aprendizaje, enseñándole a darse autoinstrucciones relacionas con los pasos que tiene que dar para realizar una tarea, evaluarla, mejorarla y con saber cuándo es el momento de pedir ayuda, etc.  

El/La orientador/a del EOEP puede aportar materiales y participar en la toma de decisiones sobre el uso de estas estrategias, que habría que introducir poco a poco, partiendo de lo más importante: una actitud favorable a su introducción y compromiso para desarrollarlas en el aula.  

      6.2. Organización de los refuerzos de tipo ordinario  

      Este refuerzo es el que se le da a niños con ciertas dificultades de aprendizaje, que no consiguen todos los objetivos de ciclo o de nivel, pero que pueden conseguirlos con cierta ayuda y que no tienen como causa de estas dificultades ninguna discapacidad.  

      Este refuerzo lo da el tutor y el profesorado especialista como una tarea más del proceso de enseñanza-aprendizaje general.  

      Concretamente se realiza con una intervención más individualizada y, a veces, con materiales concretos para cada alumno. El objetivo es que el niño no se aleje cada vez más de la consecución de los objetivos ordinarios. Realmente, el refuerzo ordinario debe ser a todo el alumnado, siguiendo el principio de enseñanza individualizada.  

      Aquí lo que hay que organizar es: en qué áreas se va a reforzar al alumno, qué objetivos específicos buscamos, qué materiales vamos a usar, qué actividades comunes y diferentes respecto del grupo va a hacer el niño o qué parte de algunas actividades va a hacer con un nivel de exigencia menor, qué tipo de estimulación preferente tiene el niño, etc.  

      Al ser un refuerzo en un horario normal, dentro del aula y por el profesor ordinario de cada área del niño, sólo es necesaria la coordinación con el EOEP o con los profesores de apoyo para que éstos aporten a aquéllos, si es necesario, algo relacionado con la metodología concreta para trabajar determinada dificultad (ej. Refuerzo de la motivación, de la comprensión lectora, etc.).

 

 


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